Ing. Federico Juan Andribet
vicepresidente APSE
En las últimas décadas
hemos sido testigo de un acelerado incremento del uso de la
electricidad la que nos ha proporcionado un notable aumento
de la calidad de vida y con ella del bienestar que gozanos.
La energía eléctrica
fue y es el medio necesario para el desarrollo industrial. La
robotización y la informática exigen asegurar su disponibilidad.
Es energía "limpia". Salud, seguridad personal, transporte,
comunicaciones, demandan cada vez más continuidad y calidad
de la electricidad. No es descabellado pensar en un mundo futuro
"todo eléctrico", pero este no es posible imaginarlo sin seguridad
en el uso de la electricidad.
Las investigaciones y
experiencias sobre los efectos del pasaje de la corriente a
través del cuerpo humano y de su gravedad, la determinación
de los límites técnicos de utilización de materiales conductores
y aislantes en las instalaciones y en los artefactos, sin producir
sobrecalentamientos y cortocircuitos, han permitido la elaboración
de normas técnicas que definen los límites del riesgo eléctrico.
Dicho de otra manera
se sabe como y en que medida deben diseñarse instalaciones y
artefactos de forma que no sean causales de electrocuciones
o de incendios, en particular en edificios de vivienda, comercio
o industria. El constante perfeccionamiento de los materiales
y de la tecnología de las protecciones posibilita alcanzar niveles
de seguridad eléctrica cada vez más elevados.
En el plano internacional
son las normas IEC (Comisión Electrotécnica Internacional) y
la Organización Mundial de la Salud, las que acotan el límite
máximo de riesgo aceptable y en consecuencia establecen el nivel
de seguridad sobre el cual diseñar las instalaciones y de los
artefactos eléctricos conectados a ellas. En nuestro país el
IRAM, Instituto Argentino de Normalización y la AEA. Asociación
Electrotécnica Argentina, son los entes normalizadores de materiales
y de instalaciones eléctricas, respectivamente, que siguiendo
las pautas de la IEC, emiten las normas de cumplimiento voluntario.
La seguridad eléctrica
no se agota en el diseño y construcción de instalaciones y artefactos
respetando las normas. Son los usuarios de la electricidad,
en particular del sector doméstico, quienes deben tomar los
recaudos de prevención necesarios para evitar un accidente eléctrico,
menospreciando el riesgo eléctrico.
Resumiendo, la seguridad
en el uso de la electricidad se sustenta básicamente en:
- Proyectar, construir y ampliar
las instalaciones eléctricas de los inmuebles respetando
las respectivas Reglamentaciones sobre Instalaciones Eléctricas
de la Asociación Electrotécnica Argentina, AEA, recurriendo
para efectuar estas labores a electricistas profesionales
habilitados.
- Emplear materiales, aparatos
y artefactos que cumplan con los Requisitos Esenciales de
Seguridad, según lo establece la Resolución de la Secretaría
de Comercio, Industria y Minería Nº 92/98.
- No reparar instalaciones eléctricas
y artefactos antirreglamentariamente, empleando materiales
que no cumplan con las disposiciones respectivas. Las tareas
deben ser efectuadas bajo la responsabilidad de profesionales
electricistas habilitados para obtener la segura y correcta
solución a los problemas eléctricos, manteniendo sus condiciones
de seguridad.
- Controlar periódicamente, en
lapsos no superiores a los 3 años, que las características
originales de seguridad de las instalaciones y de los materiales,
aparatos y artefactos eléctricospermanecen inalterables,
consultando a un profesional electricista habilitado.
- Verificar que las características
eléctricas de los equipos y artefactos de utilización deben
ser adecuados a las prestaciones de las instalaciones en
que serán conectados, que deben estar explícitamente indicados
según lo establece la Ley de Defensa del Consumidor Nº 24.240.
Utilizar los equipos y artefactos eléctricos respetando
las prescripciones de seguridad recomendada
Fuente APSE
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