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LAS EFLORESCENCIAS EN LA PIEDRA ARTIFICIAL
Por JOAQUIM SAS SANAHUJA Presidente del Grupo Nacional de Piedra Artificial, Elementos Decorativos y Mobiliario Urbano de ANDECE


Los productos conocidos como "Piedra Artificial", ya sean fabricados en serie o en forma artesanal, presentan el problema de las eflorescencias cuando se trata de productos coloreados, es decir, que no hayan sido fabricados en hormigón blanco ni en hormigón gris. En los productos fabricados en hormigón coloreado (básicamente con óxidos metálicos) el problema de las eflorescencias es de gran relevancia, especialmente por su misteriosa aparición y desaparición en determinadas épocas del año. La presencia de eflorescencias en un aplacado, elemento de pilar, etc., es una sorpresa desagradable tanto para el fabricante como para el cliente, puesto que se mostrará reacio a aceptar el producto.

La problemática de las eflorescencias ha merecido siempre la atención de los técnicos. Como persona inmersa en el mundo del prefabricado, mi interés en el tema viene de antiguo y he tratado de documentarme a fondo a través de la literatura existente, coloquios al respecto o mediante las investigaciones realizadas en la propia empresa.

En SAS, PREFABRICADOS DE HORMIGON, S.A. el problema de las eflorescencias se arrastraba desde sus inicios como empresa. Pero el mercado demandaba productos en color y en especial en hormigón beige. El primer síntoma del problema fue la fabricación de la plaqueta en la década de los sesenta, agravándose en la mitad de los ochenta con la incorporación a los productos SAS de la gama de los elementos de pilar "Pilar Liso". Fue entonces cuando la empresa decidió investigar a fondo las eflorescencias. Este artículo pretende presentar un resumen de los últimos estudios realizados por SAS sobre dicha investigación.

Antecedentes

Se recopilaron todas las experiencias que sobre el tema se tenía desde la fundación de la empresa en mayo de 1900. Fue de gran ayuda el "cuaderno de notas" de Joaquim Sas i Prats, abuelo del abajo firmante y segunda generación de la empresa, en el cual relacionó ordenadamente la mayoría de sus trabajos profesionales.

 

Figura 1. Eflorescencias internas

Por la experiencia de la empresa se conocían dos motivos que provocaban las eflorescencias: el exceso de riego, y la alta relación agua/cemento en el hormigón. Y otros dos motivos que las reducían: favorecer la ventilación durante el fraguado y sumergir el producto en ácido clorhídrico.

Pero nadie sabía el porqué. Simplemente era público que un mismo tipo de hormigón se comportaba de forma distinta según la época del año y el grado de humedad ambiental.

El estudio

Para poder trabajar siempre de una forma homogénea se creó una pieza de 10 x 20 x 5 cm que se denominó "adoquín", como pequeño homenaje al adoquín tipo "Bétulo". Esta pieza permitió trabajar con una superficie suficientemente grande para poder fabricar adoquines mediante diversos procedimientos: prensados, vibrocompactados, colados, etc.

Desde los primeros estudios y ensayos se pudo clasificar las eflorescencias en dos grandes tipos: Internas y Externas. En algún otro estudio se las clasifica en Primarias y Secundarias. En SAS se prefirió la primera denominación puesto que las Internas se producen durante el proceso de fraguado, que coincide plenamente con el período de almacenaje y, por lo tanto, es un periodo de total control por parte de la empresa. Las eflorescencias Externas son las que se producen cuando el producto, una vez colocado, está expuesto a las inclemencias del tiempo y, por lo tanto -bajo el punto de vista comercial-, fuera de control de la empresa fabricante.

Factores que pueden incidir en la aparición de eflorescencias

Se enumeran a continuación los elementos o procesos que, por su importancia en la fabricación de productos de hormigón, pueden incidir en la aparición de eflorescencias.

Cemento: Sabíamos, por la literatura existente al respecto, de la importancia del cemento en las eflorescencias. Se trabajó con varios tipos de cemento y con dosificaciones muy diferentes, pero no se encontró indicio alguno de mejora. A partir de las pruebas realizadas se llegó a la conclusión de que el cemento no era el causante del problema.

Arena/Aridos: Tampoco se encontró ningún indicio de que los áridos causasen eflorescencias, aunque se demostró la importancia de la granulometría en la obtención de un hormigón lo más denso posible e impermeable al agua.

Aditivos: Se ensayó con diversas clases de aditivos, con el afán de encontrar algún tipo que evitase las eflorescencias. Se concluyó que sería necesaria una gran cantidad de aditivo para inmovilizar el hidróxido cálcico. Pero se desestimó, ya que encarecía excesivamente el hormigón. Por otra parte, si se trabajaba con una relación agua/cemento baja el aditivo distorsionaba la relación. Lo que dio muy buenos resultados fueron los plastificantes. Como es sabido, un hormigón bien compactado sufre menos eflorescencias, puesto que a más compactación menos agua penetra en el hormigón durante el fraguado, la cual, a su vez, arrastra menos calcio a la superficie.

Fraguado: El hormigón para fraguar necesita agua y ésta es la principal causante de las eflorescencias. Por lo tanto, se comprobó que, a fin de evitarlas, era necesario favorecer la aireación del hormigón e incluso forzar la ventilación mediante sistemas mecánicos (ventiladores, etc.) en las grandes producciones en serie.

Almacenaje: Se demostró que el producto no debía estar expuesto a la intemperie a fin de no favorecer las eflorescencias externas. Si el producto se paletiza y se presenta retractilado mediante film plástico conviene plantearse el cambio de sistema por otro que favorezca la aireación, o bien facilitar la ventilación en el palet mediante orificios efectuados sobre el film plástico.

Figura 2. Eflorescencias externas

CONCLUSION

Mediante el estudio de los datos obtenidos en las investigaciones de SAS, PREFABRICADOS DE HORMIGON, S.A. no se encontró la causa que produce las eflorescencias, pero sí que establecimos un sistema de trabajo para ofrecer al mercado colores "fuertes" que nos permitían trabajar de forma seriada. Como conclusión se puede establecer que, para trabajar en "color", hay que tener en cuenta tres puntos fundamentales:

  • El hormigón debe de compactarse al máximo. A mayor compactación menor riesgo de eflorescencias. Por este motivo es de gran importancia utilizar una granulometría adecuada a tal fin.

  • El fraguado debe realizarse en lugar seco y ventilado.

  • Evitar que los prefabricados del hormigón estén expuestos a la, intemperie mientras estén almacenados pendientes de suministro.

Si a pesar de todas las precauciones adoptadas apareciera alguna eflorescencia externa, ésta suele desaparecer espontáneamente en un plazo de ocho a diez meses, puesto que el agua de la lluvia la disuelve. De todas maneras, SAS siempre indica al cliente la solución de lavar las eflorescencias con una solución de agua y salfumán.

Fuente: Asociación Argentina del Bloque de Hormigón

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