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RESUMEN
Es muy importante estudiar las fallas
para ver los materiales desempeñándose hasta sus limites y poder
determinar acertadamente los factores de seguridad en todos los
componentes de la estructura. Una falla no es fácil de definir,
ya que los diferentes profesionales tienen diferentes prioridades.
El arquitecto se concentra en el impacto visual, mientras que
el ingeniero se preocupa más por la construcción del pavimento.
El ingeniero de mantenimiento, que mantiene una determinada área
funcionando diariamente, considerará el pavimento como fallado
si se le debe hacer mantenimiento a menudo.
La investigación de fallas puede ser
compleja porque un falla corriente puede llevar a una falla futura.
A menudo la conclusión inicial no es correcta.
Esta ponencia investiga todos las posibilidades
de falla que existan, en los cuales el autor haya estado comprometido
en los últimos 20 añ os de investigación de pavimentos
de adoquines de concreto. Las fallas se pueden resumir en tres
tipos:
1. De diseño
2. De construcción.
3. De aplicación de producto.
La falla estructural de un pavimento
se manifiestan por si misma cuando la superficie muestra grandes
deformaciones, causadas generalmente por la falla de una o más
capas subyacentes Este es debido a que poseen un espesor o una
calidad inadecuados para soportar las cargas aplicadas, estando
colocadas sobre la subrasante Las propiedades del material utilizado
pueden cambiar con el tiempo. La falla se genera cuando las capas
estructurales no pueden sostener una superficie libre de grietas
y a medida que más y más arena entre en las grietas,
se tendrá una superficie cada vez más inaceptable para el paso
de vehículos.
La selección inadecuada del material
de base puede causar fallas, particularmente cuando se permite
que penetre la humedad en estas capas. No se debe utilizar material
sensible al congelamiento.
El confinamiento inadecuado de los
adoquines en servicio, da como resultado el desplazamiento de
los mismos. Las juntas de espesor inapropiado o irregular pueden
causar fallas al permitir la entrada de agua a través de ellas.
El funcionamiento del pavimento depende de la trabazón y, por
lo tanto, depende de movimientos elásticos relativamente bajos.
Los detalles constructivos pobremente ejecutados y los cortes
en los extremos pueden contribuir a la pérdida de trabazón.
Las depresiones en la superficie, de
cerca de 1 m de diámetro han sido denominadas "huellas del elefante",
y fueron atribuidas originalmente a fallas en la arena cuando
las partículas de arena se degradan, causando que varié el volumen
de arena.
Los adoquines se han partido en dos,
y esto se atribuye, generalmente, a un inadecuado espesor de la
capa de arena o a cargas de gran impacto.
La falla constructiva típica de los
pavimentos de adoquines, se muestra en la Foto 1.
1. FALLAS EN EL DISEÑO
En todos los métodos de diseño, es
necesario conocer la resistencia de la subrasante definida de
acuerdo con el valor de la Relación de Soporte de California -
CBR. Los métodos actuales de diseño usan el valor de CBR saturado
en vez del valor de CBR determinado en el sitio. El método para
evaluar el valor de CBR saturado se describe en la Norma Británica
BS 1377 : Parte 4 [1]. La Tabla 1, tomada de la Norma Británica
BS 7533 [2] ilustra el valor de CBR para diferentes tipos de suelos.
Esta tabla muestra que un mismo suelo
puede exhibir muchos valores CBR diferentes utilizados para el
diseño. Existen dos valores de CBR relevantes: uno durante la
construcción, y el otro el de la vida de servicio. En términos
generales mientras más alto el valor CBR, más fuerte es el suelo
y la construcción total puede ser reducida.
Un pavimento se diseña para una vida
útil y según el número de vehículos que van a pasar sobre el pavimento.
En la evaluación correcta de CBR de la subrasante, el no tomar
muestras suficientes del sitio de la investigación puede resultar
en un subdiseño, por ejemplo, por no tomar el menor valor representativo
del CBR. El no obtener unos valores estimados correctos acerca
del número de vehículos que van a transitar la vía, puede derivar
en un espesor mayor o menor de la estructura diseñada para construcción.
La selección del material para cada capa
y los procedimientos de diseño, están descritos en la Norma Británica
BS 7533 [2]. La elección del material errado para la subbase puede
dar como resultado que la superficie se levante como se puede
apreciar en la Foto 2. En este caso la base era sensible al congelamiento
y se elevó ante el ataque de este.
Cuando se coloca una capa rígida de
base, se le debe construir un drenaje a la capa de arena, ya que
las investigaciones muestran como resultado que la capacidad de
soporte de la arena se puede reducir debido a su fluidificación
o degradación.
Se deben tener en cuenta las pendientes
de la superficie, importantes para la rápida remoción de agua
superficial, lo que evitará la formación de charcos como se muestra
en la Foto 3.
Para las carreteras. la pendiente mínima
se especifica generalmente como el 1% longitudinalmente y el 2,5%
transversalmente. Cuando se utilizan drenajes. estos deben estar
más bajos que la superficie del pavimento para poder drenar el
agua del área. La tolerancia de la superficie de adoquines de
concreto cercana a los sumideros, a los canales de drenaje de
la superficie y las salidas deben ser de + 6 mm - 0 mm.
La información escrita acerca de las
fallas en diseño donde se ha presentado ahuellamiento, es muy
limitada.
Los ahuellamientos son causados porque
las capas estructurales subyacentes se consolidan por el tráfico
canalizado que pasa sobre los adoquines, y la Foto 4 muestra un
ejemplo.
En 1994, en una estación de buses en
Sheffield, a raiz de la aparición de depresiones en la superficie,
los ingenieros decidieron drenar la capa de arena para minimizar
el riesgo de fallas futuras debido a la entrada de agua. Se perforaron
huecos a través de la base rígida y se llenaron los huecos con
gravilla suelta. Esta falla se reportó en una ponencia en la Conferencia
de Israel [3].
Cuando se especifican los detalles de
confinamiento lateral, es importante tener conocimiento del tipo
y peso de los vehículos. En la Foto 5 el confinamiento entre la
superficie de asfalto existente y la de adoquines era de concreto
con una resistencia deficiente. El concreto falló e hizo que los
adoquines rotarán y perdieran trabazón entre ellos.
En la Foto 6, un canal de drenaje de
acuerdo con la Norma Británica, de toda la longitud, se colocó
sobre un bordillo de concreto pobre en un área de tráfico pesado
en una carretera. No sólo se separó del concreto sino que también
se inclinó y se quebró debido al la carga excéntrica. También,
al aflojarse, quedó en contacto con los adoquines del canal adyacente
y los bordes se desbordaron.
La trabazón, como se describió previamente,
requiere que los adoquines sean contenidos y no se permite que
se muevan de un lado para otro, apretándolos. Los bordes deben
ser lo suficientemente tuertes para tolerar el manejo.
La Foto 7 ilustra un confinamiento lateral
bien diseñado, en el cual se utilizaron bordillos cortos pues
se sabia que el único tráfico que tendría sería el de automóviles
y pequeñas camionetas.
Existen dos alturas (espesores) de
adoquines que se especifican comúnmente: 60 mm y 80 mm recomendados
para el uso bajo tráfico. Como guía para su uso, los adoquines
de 80 mm se utilizan para lugares con tráfico pesado, mientras
que los de 60 mm se utilizan en áreas de tráfico liviano. En algunos
puertos del Reino Unido se han utilizado adoquines de 100 mm de
altura (espesor) para áreas de tráfico muy pesado y para áreas
de tráfico muy liviano, se han utilizado adoquines de 50 mm de
espesor.
Algunas formas de adoquines sólo se pueden
colocar en patrón de hiladas. Para los adoquines rectangulares,
se prefiere el patrón de espina de pescado en áreas con tráfico
vehicular. Cuando se colocan los adoquines rectangulares en hiladas,
en áreas de mucho frenado, los adoquines se han apartado de su
alineamiento, como se muestra en la Foto 8.
Para satisfacer la demanda del consumidor
para colocar adoquines de concreto en línea recta en ambas direcciones
(hileras), se abrieron las juntas y quedaron de gran tamaño. Después
de que se dieron al tráfico, las juntas se separaron aún más como
se muestra en la Foto 9.
2. FALLAS DE CONSTRUCCIÓN
Aun cuando se han escrito muchas normas acerca
de los métodos para la construcción de pavimentos de adoquines,
muchos contratistas continúan empleando subcontratistas con pocas
o casi nulas habilidades en la construcción de pavimentos de adoquines
de concreto. Muchos de estos subcontratistas son empleados para
colocar la capa de arena y la de adoquines, correspondiéndole
al contratista principal colocar las capas subyacentes
La capa de arena no se puede usar como
material nivelador para la base. Cuando se construye una base
flexible, esta debe ser cerrada, de manera que la arena no caiga
dentro de los espacios vacíos y los llene. Esto resultaría en
un perfil inaceptable en la superficie. Si la superficie de la
base tiene que tener una textura abierta, se debe tratar de acabar
con dedicación y se puede sellar con un material más fino.
Al colocar la arena, usando el método
no compactado, de colocación, debe ser de densidad uniforme. AI
comienzo del enrasado, se toma cerca de medio metro de avance
antes de que se pueda formar una sobrecarga detrás del enrasador.
Dado que varía el volumen de la arena, después cuando se
expone el pavimento al tráfico, el resultado es una pequeña depresión
entre el área principal de adoquines de concreto y la superficie
existente, como se muestra en la Foto 11. Esto se puede solucionar
regando una capa delgada de arena sobre la arena ya enrasada.
Cuando se utilizan materiales estabilizados
con cemento - CBM para las bases, es necesario curar y proteger
correctamente base ya compactada. En áreas más grandes donde se
han utilizado un CBM Tipo 3 (suelo-cemento), se debe esperar a
que endurezca la base y se contraiga. Estas fisuras se deben sellar
de tal manera que no penetren partículas de arena en ellas, ya
sea mediante membranas impermeabilizantes u otros medios, por
ejemplo, geotextil para filtros. La Foto 12 muestra una serie
de fisuras de contracción en la base. Estas fueron descubiertas
en una investigación al inspeccionar una depresión en la superficie,
para la cual se había culpado a la degradación de la arena.
En situaciones en las cuales se construyen
pavimentos de adoquines de concreto en vías existentes y la base
es discontinua, puede suceder que ocurran fisuras entre la construcción
existente y la nueva construcción, creando una grieta natural
entre ellas. Una vez más, como en el ejemplo anterior, la arena
puede penetrar en las fisuras después de puesto el pavimento al
tráfico, dando como resultado que en este momento el pavimento
de adoquines de concreto está por debajo de su nivel original.
La mayoría de las vías cuentan con
formas variadas de cámaras de inspección construidas dentro de
ellas, normalmente en mampostería. Esto puede ocasionar dos problemas
serios: primero, el material importado usado para la base, no
ha sido compactado al mismo nivel de las áreas abiertas del lugar.
Cuando el tráfico pasa sobre el pavimento terminado, consolida
esta capa a través de las capas superiores. causando una depresión
alrededor de la cámara. El segundo problema que puede ocurrir
es similar al problema descrito previamente cuando se construye
con otro material diferente. Ambos se pueden reducir compactando
la base alrededor de la cámara en capas más delgadas y colocando
un geotextil sobre la subrasante o la base y subiéndolo hacia
las paredes de la cámara. Cuando una tapa de la cámara no se ha
pegado bien a la estructura de mampostería, se tiene como resultado
la pérdida de arena a través de la fisura creada por los vehículos
que la pisan, lo que ocasiona que el marco de metal se desplace.
La solución fue pegar firmemente el marco con un mortero epóxico
fuerte y empalmar el marco y la mampostería mediante pernos, en
vez de, únicamente, asentar el marco sobre un mortero débil.
Los otros métodos de tratamiento alrededor
de las cámaras de inspección son rodear el marco de la cámara
con un marco de concreto, y la Foto 13 muestra el problema que
ocurrió.
En muchos casos el contratista define
los confinamientos y los fija rígidamente, y generalmente no deja
ningún margen de tolerancia para los adoquines. Esto resultará
en que haya que hacer unos cortes muy pequeños para acomodarlos
o que las juntas entre adoquines se abran para permitir que se
acomoden.
Ambos métodos pueden generar fallas por
las pequeñas piezas que pueden ser succionadas por el tráfico
o por las máquinas limpiadoras de calles. lo que genera el desplazamiento
de los adoquines y la pérdida de la trabazón. La norma requiere
que la junta entre adoquines no sea mayor de 5 mm. Pero la practica
de cortar piezas delgadas o pequeñas continúa y esto se muestra
las Foto 14. La Foto 15 muestra un corte poco preciso, inaceptable
según los parámetros de la norma y que puede ser responsable,
dependiendo del peso del tráfico, de ocasionar fallas.
Para satisfacción del cliente, el contratista
procura líneas rectas al colocar los adoquines, variando el espesor
de las juntas. Esta práctica es aceptable solamente en pavimentos
planos. Se convierte en un problema cuando las cámaras y las esquinas
de la vía se involucran y dan como resultado el movimiento de
adoquines y la apertura de las juntas, llevado a una probable
falla si el agua entra en las capas subyacentes. La Foto 16 muestra
el resultado de ésta colocación suelta, después de que le ha pasado
tráfico pesado y de buses.
La Norma Británica BS 7533 [1] fija la
tolerancia para cada capa y determina el espesor mínimo para la
capa de arena. Si es mucho menor, los adoquines se pueden quebrar
bajo las cargas repetitivas. No todos los pavimentos en adoquines
son nuevos, muchos son sobrecapas. En estos casos la superficie
original de la vía se hace más uniforme, removiendo la capa superior.
Cuando esto sucede las partículas de mayor tamaño de los agregados
se salen de la matriz y cuando el espesor de la arena está al
mínimo, existe el riesgo de que se quiebren los adoquines. La
Foto 17 muestra el problema de los adoquines quebrados. Al investigar
este caso, había no solamente trozos de agregados apuntando
hacia afuera sino que el espesor de la arena estaba solo entre
10 mm y 15 mm.
El desempeño del pavimento de adoquines
depende de la trabazón. Esta se logra llenando totalmente de arena
fina la junta entre las caras verticales de los adoquines. Las
normas recomiendan arena secada al horno para facilitar el llenado
de la junta. En la mayoría de los casos la arena se vuelve húmeda
y la fluidez se reduce mucho, y en vez de llenar completamente
la junta, la puentea. Esto da la apariencia de una junta completamente
llena, pero al secarse, o al ser mojada por la lluvia las juntas
quedan vacías, sin arena, lo cual ocasiona que el agua penetre
en las capas subyacentes.
Otra práctica no recomendada es que
los contratistas coloquen los adoquines en el área y luego barran
el sello de arena en toda el área. Esta última operación se podría
estar realizando muchas semanas después y, una vez más, si llueve,
el agua penetraría las capas subyacentes.
Como se explicó previamente. esta agua
puede movilizar la arena y causar un perfil superficial insatisfactorio,
lo que tiene efecto en el comportamiento de las capas subyacentes.
La recomendación de la norma es que la colocación de la arena,
de los adoquines, el corte de los ajuste, el vibrado, el llenado
de las juntas se lleve a cabo diariamente o a medida que avanza
el proceso.
Otro problema para la construcción y
los contratistas es la distribución de la arena antes de colocarla.
En vez de arrumar la arena a un lado de la obra, en este caso
el contratista colocó arrumes a lo largo de la vía. Consecuentemente
la arena se regó haciendo más difícil el proceso de enrasarla
efectivamente como lo muestra la Foto 18.
La definición del lugar de los confinamientos
se debe hacer con mucho cuidado, pues si se alinean en forma incorrecta,
puede originar cortes excesivos.
Como se dijo al principio para que
los pavimentos de adoquines de concreto trabajen correctamente
se requiere de la trabazón. Para lograrla es necesario que los
adoquines sean restringidos mediante el uso de bordillos adecuados,
los cuales no deben ser muy largos.
Además de contener los adoquines, el
confinamiento debe contener la capa de arena.
Otro ejemplo de la falla de los contratistas
para construir el pavimento correctamente se muestra en la Foto
19 y es atribuida a diferenciales en el espesor de la capa de
arena.
Los charcos pueden ser ocasionados
por que el contratista no extendió el espesor requerido de base
sobre las capas subyacentes, y/o por el cliente al cambiar el
uso del pavimento, de un parqueadero de automóviles a uno para
vehículos pesados.
CONTINUA
Allan J. DOWSON
Director de Investigación Técnica y Asesoría
MARSHALL MONO LTD. Southowram, Halifax, Reino Unido
Fuente: Asociación Argentina del Bloque de Hormigón
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