Usted ha observado situaciones como ésta:
- UN ESPACIO DE MANIOBRA INSUFICIENTE
DELANTE DE LA PUERTA IMPIDE QUE UNA PERSONA EN SILLA DE RUEDAS
PUEDA FRANQUEARLA.
- UN UMBRAL DEMASIADO ELEVADO SORPRENDE
A TODOS Y PUEDE SIGNIFICAR UNA CAIDA.
- UNA PUERTA MUY PESADA EXIGE UN GRAN
ESFUERZO FISICO PARA ABRIRLA.
- UNA PUERTA MUY ESTRECHA NO PERMITE
EL PASO DE UNA PERSONA EN SILLA DE RUEDAS U OBESA Y MOLESTA
A LAS PERSONAS QUE SE DESPLAZAN CON MULETAS.
Toda
persona debería estar en condiciones de abrir una puerta con un
solo movimiento y con una sola mano La cantidad de puertas será
reducida al mínimo; se evitará una sucesión de puertas. Cada una
tendrá un ancho que permita el paso de una persona en silla de ruedas,
que se desplace con muletas o bastones, o sea obesa.
La mayor parte de las personas prefieren las puertas con hojas
de accionamiento tipo libro a las puertas giratorias.
La puerta con apertura y cierre automático
- corrediza o con bisagras verticales - constituye una solución
ideal; sin embargo la puerta deberá cerrarse lentamente para dar
tiempo a la persona de franquearla. Estas puertas se comandan
por medio de un botón o son accionadas por controles electrónicos.
El botón de accionamiento se encontrará al lado de la manija de
la puerta, tanto en el interior como en el exterior. El botón
de comando que permite la apertura de la puerta, se encuentra
a una altura máxima de 1 m del nivel del solado.
Las puertas que son de paso frecuente llevarán un zócalo protector
para que los posa-pies de la silla de ruedas no las dañen. Estas
puertas tendrán una zona transparente para que se pueda ver del
otro lado. 
Una puerta totalmente vidriada llevará
una franja de color vivo o elementos gráficos a media altura,
para que las personas con disminución visual no se golpeen.Proteja
bien la parte inferior de las puertas: las personas en silla de
ruedas se ayudan con el posa-pies de la silla para empujar la
hoja en el momento de pasar.
El umbral de la puerta tendrá una altura máxima
de 1,25 cm; puede llegar a ser un obstáculo difícil de franquear
debido a la maniobra que realiza la persona en silla de ruedas
para la apertura de una puerta. Para eliminar el umbral de la
puerta en forma económica, se puede instalar dos planos inclinados
de madera. No complique inútilmente la maniobra a una persona
en silla de ruedas. La persona en silla de ruedas además de abrir
la puerta deberá levantar las ruedas delanteras de la silla sí
el umbral es muy alto.
Todas las puertas con herrajes de movimiento
verticales permitirán una luz útil de paso suficientemente grande
para que la persona en silla de ruedas disponga del espacio de
maniobra apropiado cuando quiera franquear la puerta. El esfuerzo
necesario para abrir una puerta será reducido al mínimo, (como
máximo se ejercerá la fuerza necesaria para levantar 3,30 kg)
ya que es fácil efectuar la regulación del mecanismo de apertura
de ésta. La manija se colocará a 90 cm del solado. Los diferentes
tipos de herrajes de accionamiento ilustrados son los mas fáciles
de manipular. Además de la manija, una barra fija, colocada horizontalmente
sobre la puerta, ayudará a una persona en silla de ruedas a cerrar
la puerta detrás de ella. Las manijas de las puertas, así como
los botones de comando de la puerta con apertura automática deberán
ser fáciles de manipular y no demandarán gran fuerza muscular
para ser accionados. Los diferentes tipos de herrajes de accionamiento
de puertas indicados son fáciles de asir por las personas que
tienen problemas de articulación, musculares o de coordinación.
El cliente ha entrado en el edificio y se
dirige al mostrador donde comprará su boleto o recibirá todas
las informaciones que desee. Está usted preparado para recibirlo
satisfactoriamente?
FUARPE - Fundación
Argentina Para Personas Especiales
Un Sitio Dedicado al Turismo y al Deporte
para Gente con Capacidades Diferentes
www.fuarpe.org.ar
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