Página PrincipalClasificadosLinksSoftwareBiblioteca
RegistroContacto
I+DDesarrollo Profesional
Propietarios#sesorRegistro
ContactoNosotros
 
 
 
Imprime esta página
SUENA LA SIRENA. El FUEGO SE PRENDIÓ
Ing° Héctor Kobersky

En una nota anterior (¡¡¡NO PIERDA LA OPORTUNIDAD!!!. ¡COMBATA UN INCENDIO!) se analizó el proceso que cumple el desarrollo de un fuego: Debe encenderse, desarrollarse, expandirse, mantenerse durante un cierto tiempo, para finalmente extinguirse.
Para que un incendio tenga la personalidad que se merece, no sea que se apague y se nos acabe el libreto, deberá haber suficiente combustible, oxígeno, algo o alguien que encienda la llama, y permita la posibilidad que se mantenga.
Ahora bien, quien quiera extinguir el fuego o el incendio, tratará de apagarlo colocando barreras que impidan su desarrollo.
En nuestro caso, hemos definido a estas barreras como "oportunidades" para extinguir el incendio.

1- La primera oportunidad que se vio fue evitar el fuego en su totalidad. Supongamos, no obstante ello, algo fracasó y se nos encendió la llama. Analizaré las restantes oportunidades que se debe disponer para evitar su desarrollo.
2- Reducir el crecimiento y propagación inicial del fuego. Aceptemos que es imposible la actividad humana sin la presencia de elementos combustibles. No obstante, hay oportunidades de reducir el crecimiento y propagación inicial del fuego o reducir la gravedad de los incendios gracias al tratamiento y manipulación de los materiales posibles de incendiarse.
Esta es una etapa donde los Higienistas tienen un rol educador fundamental. Es la etapa de prevención por excelencia. Deben asesorar y saber convencer como deben ser tratados, situados y operados los materiales susceptibles de incendiarse, como así, conocer materiales alternativos de menor riesgo. Deben estar preparados para tratar con propietarios y empresarios, con diseñadores, si el edificio está en etapa de proyecto, con Ingenieros Industriales o de Procesos, con operarios que manipulan materiales, y con usuarios.
Esta etapa está relacionada a activas medidas de prevención que toman los Higienistas. Deben evitar el fuego actuando sobre materiales combustibles y los elementos de ignición.
Planificación, Orden y Limpieza son las máximas que deben primar en esta etapa. Luego, papel, lápiz, y a recorrer, pensando como redistribuir o sustituir materiales de manera que disminuya el grado de riesgo. El objetivo: "evitar el crecimiento del fuego".
Les regalo las tareas. Con la Planificación, hasta deberán lograr cambios de paradigmas profundamente arraigados en todos los niveles jerárquicos, sea una corporación, una pequeña unidad productora de bienes o servicios, o un edificio de departamentos.
Da igual, la resistencia al cambio es una característica de la raza humana. En cuanto al "Orden y la Limpieza", al día siguiente todo estará como ayer. Habrá que empezar de nuevo. Con la redistribución de materiales, o reemplazo por alternativos, y el aislamiento de los elementos de ignición, ocurrirá lo mismo.
En estas funciones, los Higienistas deben ser consecuentes y no cansarse. La clave del éxito está en generar conciencia a los directivos, responsables, usuarios, a todo el mundo.
Esta tarea no acaba nunca:
a) Planificar para lograr el objetivo
b)Llevar a cabo el plan, desarrollando conciencia, imponiendo orden y limpieza, recorriendo, tomando nota de todo.
c) Verificar los resultados, tanto logros como dificultades.
d) Implementar reformas cuando los resultados de la gestión no son los planeados.
Mmmm!!!. ¿Tiene esto un tufillo a Edwards Deming con su círculo P.D.C.A. de la calidad?. El grado de éxito de los Higienistas dependerá de cuan preparados se encuentren para transmitir la necesidad de reducir la posibilidad de crecimiento del fuego, y de la receptividad que obtengan, resultado del grado de aceptación del concepto de riesgo.
Pero... algo falló, se inicia el incendio. Si esta etapa fue contemplada, el fuego se encontrará con pocas posibilidades de crecimiento y propagación. De lo contrario, este eslabón de la cadena de oportunidades estará debilitado y nuestro incendio crecerá. Veremos que oportunidades se nos presenta en la etapa siguiente.

3- Detectar el fuego en una fase inicial Existen oportunidades para detectar el fuego en una fase inicial, permitiendo una intervención eficaz antes que los daños producidos lleguen a ser graves.
Gracias a la invalorable ayuda de la electrónica, disponemos de sistemas que nos permiten a costos relativamente bajos obtener dispositivos de alta confiabilidad. Los hay desde unos pocos pesos, muy sencillos, hasta los más sofisticados, de costos considerables.
La "seguridad" de estos equipos está en la normalización, tanto de sus dispositivos como su instalación. Argentina dispone una norma IRAM, que puede ser de aplicación. No obstante, se la enriquece con otras internacionales aceptadas en el medio.
Es incumbencia de los especialistas decidir qué sistema utilizar y cómo deben operar. No se les ocurra contratar al chico de la esquina que le instaló la alarma del auto. Tal vez él no considere alguna variable y ustedes terminen alarmados. Cuando actúa el sistema de detección estamos en una fase inicial del siniestro, es probable que en esa etapa, según el riesgo que se trate, se pueda actuar rápidamente con elementos simples y extinguir el conato de incendio. Si tenemos éxito, éste se extingue. Si fracasamos, el fuego crece, en consecuencia se deberá actuar con otras posibilidades que se presentarán... Ya el incendio está dejando huellas.

4- Supresión automática o manual del fuego En cuarto lugar, existen oportunidades para la supresión automática o manual del fuego.
Desatado el incendio, fuera de control de nuestras manos, el sistema de detección y alarma podrá seguir operando con otras funciones de apoyo a esta "oportunidad".
La supresión automática o manual del siniestro presupone una instalación acorde al riesgo. Ya el fuego está en plena acción, si los sistemas son automáticos actúan solos, si son manuales deben ser operados por personas entrenadas.
Para prever la acción y aprovechar esta oportunidad, actúan coordinadamente, Higienistas, Proyectistas de instalaciones de supresión, Arquitectos y/o Ingenieros.
La supresión automática o manual corresponde a una especialidad de la Ingeniería muy específica, y requiere un conocimiento profundo si es intención evitar problemas posteriores.
Recuerden: A veces se instalan caños de color rojo. En otras, son caños especialmente diseñados para extinguir un incendio. En Argentina, disponemos las Leyes 13.660 y 19.587 que tratan las características de la supresión, pero alguno de sus criterios deberán ser revisados. No nos olvidemos que sus Decretos Reglamentarios tienen unos cuantos añitos, y no han sido actualizados.
Con el correr del tiempo se han modificado muchos criterios. Imagínense, organizaciones como las "NFPA", o el "Instituto Mapfre Estudios" emiten actualización de sus recomendaciones dos veces al año, solo por citar a dos Entidades. No cabe dudas, están viejitas nuestras Leyes, pero... peor, es no tenerlas.
En cuanto a las normas IRAM, el caso es similar. El Instituto cuenta con normativas en materia de incendio que están en algunos casos desactualizadas, en otros poco claras o contradictorias. No obstante, sabemos que están trabajando sobre el tema.
Volvamos al fuego. Si nuestro hipotético incendio se extingue, ya los daños son considerables. Si el sistema de supresión automático o manual fracasa se debe, a no dudar, que el sistema instalado presentó fallas de diseño o mantenimiento, o fue superado por cuanto estaba previsto para un riesgo menor.

Comentarios de cierre
No sigo más, por hoy basta, se analizó la primera oportunidad que se dispone para impedir el desarrollo de un incendio: Evitándolo. Fallamos, el fuego se encendió. La segunda, hemos ubicado y seleccionados materiales que dificulten el desarrollo del incendio. Poco sirvió... El fuego, inmutable. Tercera, fue detectado, no lo pudimos extinguir. Cuarta, actuó el sistema de extinción pero fue superado. Tenemos aún dos oportunidades por aprovechar, de lo contrario chau edificio y lo que tiene adentro.

Ing Héctor Kobersky
Especialista en asesoramiento, proyectos de instalaciones contra incendios, evaluación de riesgos y homologación de instalaciones
www.fontanasa.com.ar
Fonta@powernet.net.ar

Página PrincipalTopRegresarPágina principal