Página PrincipalClasificadosLinksSoftwareBiblioteca
RegistroContacto
I+DDesarrollo Profesional
Propietarios#sesorRegistro
ContactoNosotros
 
 
 
Imprime esta página
 
 
EL PROCESO ELECTROQUÍMICO DE LA CORROSIÓN METÁLICA
Sin entrar en detalles demasiado complejos intentaremos, de una forma sencilla, explicar cual es el mecanismo por el cual se origina la corrosión metálica debida a procesos electroquímicos.
Para que se produzca corrosión electroquímica deben cumplirse una serie de requisitos, siendo su origen básicamente el mismo: un flujo de electricidad entre dos metales diferentes en contacto, o entre ciertas partes de una misma superficie metálica, a través de una solución capaz de conducir una corriente eléctrica.
A estos dos metales, o diferentes partes de uno mismo, las llamaremos ELECTRODOS, mientras que a la solución la llamaremos ELECTROLITO. Para que exista una corriente eléctrica debe existir una DIFERENCIA DE POTENCIAL entre los electrodos; diferencia de potencial que puede ser generada externamente o, lo que resulta mas común generada por el propio sistema. Además los electrodos deben estar conectados por un conductor de primera especie, es decir aquellos que permiten el pasaje de electrones libres a través de su masa (metales, carbono).
Antes de seguir con el proceso conviene recordar algunos conceptos. En primer lugar recordemos que un sólido sumergido en un líquido se disuelve y que este proceso que comienza en forma rápida se va haciendo más lento hasta el momento en que cesa, es decir hasta que el líquido se satura. Los metales a los que calificamos como insolubles, también pierden moléculas en estas circunstancias, lo que sucede es que frente a un metal el liquido se satura rápidamente. Recordemos también que para que el proceso continúe resulta necesario retirar de la solución parte de estas moléculas disueltas, o variar las condiciones de disolución por ejemplo modificando la temperatura.
Conviene recordar también que un ION es un átomo, molécula o partícula con su carga eléctrica desequilibrada, y que cuando predominan las cargas eléctricas positivas recibe el nombre de catión y, cuando por el contrario predominan las cargas negativas recibe el nombre de anión.
Si en el seno de un líquido tenemos cierta cantidad de iones y estos se desplazan, tendremos una corriente eléctrica con movimiento de materia, y a este liquido que contiene iones y puede conducir electricidad se le llama ELECTROLITO.
En ciertas condiciones el agua puede convertirse en electrolito y si está en contacto con la atmósfera, tiene además la propiedad de disolver el oxigeno del aire.
Con estas aclaraciones estamos en condiciones de comenzar con la explicación del proceso de corrosión
Supongamos que se tienen dos electrodos metálicos (uno de estos de hierro) en contacto metálico sumergidos en un electrolito. Como dijimos anteriormente este electrodo de hierro comenzara a perder electrones que se desplazarán hacia las zonas menos cargadas eléctricamente obteniéndose de esta forma una diferencia de potencial entre ambos electrodos. Aún si los dos electrodos son del mismo material el proceso de disolución puede ser diferente obteniéndose también una pequeña diferencia de potencial.
Si los electrodos son de diferente material, con propiedades de disolución diferentes, esta diferencia es aún mayor.
Como el agua tiene una capacidad de disolución muy limitada frente a los metales esta rápidamente se satura y el proceso se interrumpe. Esto es así si en el agua no existieran iones oxidrilo (OH) negativos, que combinados con los iones de hierro positivos forman oxido ferroso (de color pardo verdoso), neutralizando sus cargas. Posteriormente y si hay suficiente oxigeno se convierte en hidróxido férrico de color amarillo que se adhiere al metal o se precipita al fondo del recipiente. Pero como dijimos anteriormente este proceso no es indefinido y a medida que estas reacciones químicas dejan de producirse el proceso se interrumpe.
El mecanismo que sigue y donde cobra intervención el hidrogeno y el oxigeno (y que no explicaremos por el alcance de esta nota) permiten que este proceso continúe y por lo tanto también la corrosión.
Si se interrumpe cualquier paso de este proceso la corrosión se detiene. En efecto, si por ejemplo interrumpimos la conexión eléctrica, no resulta posible la circulación de electrones, lo mismo ocurre si retiramos el electrolito o impedimos la formación de iones.
En una segunda parte se explicaran de que forma se puede evitar la corrosión metálica debida a mecanismos electroquímicos.
 
ARQCON.COM
 
 
Página PrincipalTopRegresarPágina principal