Una breve descripción
de las cubiertas más utilizadas
Del mismo modo que en una nota anterior
se informó acerca de las características de los diferentes
muros, en esta nota informaremos acerca de las características
de las cubiertas mas utilizadas.
Básicamente las cubiertas se pueden clasificar
por pendiente, por su peso o por el material de su constitución,
así tenemos cubiertas de fuerte o escasa pendiente, pesadas
o livianas, o por ejemplo cubiertas de chapa, de tejas, etc.
La función
principal de las cubiertas, así como los muros, es la de protección
frente a las inclemencias externas, como ser lluvias, nieve,
etc. El diseño de estas debe estar en estrecha relación con
las características de la zona donde se realizará la obra,
por ejemplo, en una zona donde hay precipitación de nieve,
deberá estar especialmente contemplado el peso de esta de
forma tal de no provocar inconvenientes desde el punto de
vista estructural; obviamente los materiales constitutivos
de la cubierta deberán ser lo suficientemente resistentes
frente a la degradación por influencia del agua.
Otra función fundamental de las cubiertas
es la de evacuar rápidamente el agua proveniente de las lluvias,
debiendo cuidarse especialmente la estanqueidad hidráulica
para evitar filtraciones desagradables y perjudiciales. En
síntesis el correcto diseño de la cubierta deberá contemplar,
además de los factores estéticos los factores enumerados que
en su conjunto brindaran seguridad, economía y funcionalidad.
Otro factor a tener en cuenta en el
momento del diseño constructivo de las cubiertas es la correcta
ubicación de las barreras de aislamiento hidrófugo y el aislamiento
térmico, una incorrecta disposición de estas puede degradar
los elementos componentes especialmente si estos se ven afectados
por la presencia de la humedad, como ser el caso de cubiertas
con estructuras de madera.
Del mismo modo resulta necesario tener
en cuenta que durante el verano la incidencia de la radiación
solar es mayor sobre las superficies horizontales o con escasa
inclinación, de esta forma una cubierta con escaso o nulo
aislamiento térmico transmitirá al interior de la vivienda
este exceso de energía justamente cuando esta influencia resulta
perjudicial desde el punto de vista del confort interior.
Como dato general, para la región central de la Republica
Argentina no debería utilizarse menos de 3 cm de aislamiento
para cubiertas pesadas (losas de hormigón o pretensadas) y
por lo menos 5 cm para cubiertas livianas (de tejas o metálicas)
y como regla general cuanto mas oscuro es el color de la cubierta
mayor deberá ser el espesor del aislamiento.
Los datos anteriores se brindan de forma
indicativa debiendo en cada caso realizar el análisis conveniente
para valorar la incidencia de cámaras de aire, barreras radiativas,
contrapisos alivianados, etc.