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Como profesionales sabemos que cuando
diseñamos la estructura para un edificio de altura ésta tendrá
que soportar esfuerzos extraordinarios debidos justamente a la
altura de estos. En el caso particular de la torres del World
Trade Center de Nueva York, una de las estructuras más altas del
mundo, estas solicitaciones se ven potenciadas. El efecto del
viento, las vibraciones debidas a un terremoto, e incluso un incendio,
son tenidas en cuenta el momento del cálculo. Los codigos de la
ciudad de New York indican que estos edificios deben soportar
tormentas de más de 100 km/h.
Sin embargo ni el mejor escritor de ciencia ficción y mucho menos
un ingeniero estructural pueden imaginar el impacto de las 200
ton de un avión lanzado contra la estructura a más de 500Km/h
y la consiguiente deflagración producida por las 20 ton de combustible
que transporta.
La estructura de las torres gemelas estaba compuesta por un doble
anillo de columnas de acero vinculados por vigas del mismo material
que soportaban losas de hormigón de 10 cm de espesor. En este
esquema, adicionados los muebles y cargas fijas, cada piso tenia
un peso aproximado de 3000 ton y cada uno de ellos fue calculado
con un coeficiente de seguridad de 3.
Los 110 pisos de las torres se encontraban construídas por una
serie de grillas prefabricadas, montadas en su lugar por gruas
especialmente fabricadas en Australia, que una vez ensambladas
y abulonadas creaban una estructura de 130 columnas de acero en
el exterior, distanciadas entre si 99 cm de forma tal de minimizar,
además, los riesgos de vértigo de los habitantes de los pisos
superiores ubicados a mas de 400 m sobre el nivel de la acera.
Este esquema estructural demostró su capacidad al soportar el
atentado con bomba en sus subsuelos en el año 1993.
El impacto de los aviones del 11 de Setiembre, provocó la ruptura
de muchas de las columnas del anillo exterior, pero el sistema
estructural diseñado fue capaz de repartir la carga sobre las
columnas que aún seguian en pie.
El aumento de la temperatura en el interior debido al incendio
provocado, fue debilitando la estructura. El acero pierde la mitad
de su capacidad portante a los 800 °C y la temperatura en el interior
se estima fué cercana a los 1000°C.
Asi fué que en un determinado momento la estructura que estaba
soportando la carga por encima de ésta, perdió capacidad de sustento
y provocó el desplome del sector superior del edificio, lo que
provocó a su vez, un efecto domino sobre el resto de la torre.
El buen diseño estructural y las protecciones de la estructura
permitieron que ésta soportara alrededor de una hora antes de
que comenzara el mecanismo de colapso.
Actualmente se creó en EUA una comisión encargada de efectuar
los peritajes y estudios, como asi también se instruyó al American
Institute of Steel Construction, Inc. (AISC), Instituto técnico
responsable del desarrollo de los standards de diseño y construcción
de los edificios con estructura de acero en los EUA, para revisar
y actualizar, de resultar necesario, estas normas.
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Arqcon.com
Fuente: TN Ciencia, CNN, USA Today
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